Sí. No se recomienda su consumo sin orientación profesional en mujeres embarazadas o en lactancia, menores de edad, personas con enfermedades cardiovasculares, presión arterial baja, enfermedades renales o hepáticas, personas que consuman medicamentos para la presión arterial, anticoagulantes o quienes presenten sensibilidad a alguno de sus componentes complejos.